Davd Peña i Nofuentes en un viaje a Manizales (Once Caldas)

El abogado David Peña i Nofuentes en un viaje internacional sobre Derecho deportivo

Un despacho de abogados como el nuestro presta el servicio a clubes y SAD dedicado al asesoramiento multidisciplinar que cubra los 360 grados de actuación de la actividad empresarial (deportiva, jurídica, económica, social y Media).
No es fácil trabajar en el campo de la planificación, y mucho menos lo es en los grandes clubes. Pongamos el ejemplo del El “TriCampeón” de la Champions, el Real Madrid ha dado bandazos y sustituyó a Zidane por Lopetegi, y en pocos meses Zidane ha vuelto para sustituir al sustituto de Lopetegi, que fue durante otros pocos meses, Solari.
El conjunto blanco tampoco ha encontrado un sustituto al “Ronaldo Sistema”, y la dependencia de la última década a la estrella lusa tardará tiempo en ser sustituida por otro tipo de receta deportiva.
En cualquier caso, ni Messi ni Ronaldo, la Champions League en las dos últimas ediciones la han disputado equipos que no tienen a ninguna de estas 2 estrellas.
Lo que ocurre dentro de un terreno de juego siempre es consecuencia de la gestión que se realiza fuera de él por la dirección deportiva, la dirección económica y la masa social.
Ronaldo, de 34 años, cambió el Real Madrid por la Juventus. El Real Madrid fue el campeonísimo de 4 de las últimas 5 Champions, siendo el jugador luso clave en la mayoría de partidos clave en las eliminatorias de la competición europea. La Juve fue eliminada por el Ajax de Amsterdam, y todo parecía encaminado para que fuera Messi quien ganase el título, máxime tras el 3-0 sobre el Liverpool con la exhibición del astro argentino.
Pero en Liverpool quedó claro que la plantilla que conformaba el conjunto azulgrana no está capacitada para competir la máxima competición europea. Una vez consumando el desastre de la eliminación por cuarta temporada consecutiva tras ser goleado por 4-0, y dando muestras en alguna fase del partido que estos jugadores y el cuerpo técnico ignoraban la forma de gestionar un partido de vuelta de una eliminatoria de ida y vuelta, sin duda, Messi no pueo ganar su quinto título de Champions League de los últimos 13 en los que ha participado. El 8 a 2 encajado el viernes 14 de agosto de 2020 contra el Bayern de Múnich confirma y ratifica la pésima y lamentable planificación empresarial del conjunto barcelonés.
Madrid acogió en 2019 la finalísima en la que dos equipos ingleses la disputaron. Ahora bien, ambos conjuntos no son entrenados por técnicos ingleses y los mejores jugadores en ambos conjuntos tampoco lo son. En el Liverpool tenemos un entrenador alemán (que disputó la tercera final del máximo torneo europeo) y la estrella es Salah, de Egipto, y únicamente tiene 9 compañeros ingleses de los cuales 3 tienen doble nacionalidad. Por el otro lado, el Tottenham es entrenado por un técnico argentino, siendo la estrella el inglés Harry Kane, si bien únicamente tienen 8 jugadores ingleses (de los cuales 3 tienen doble nacionalidad).
Es decir, los datos deportivos confirman que aunque sean dos conjuntos ingleses los que llegan al partido decisivo de Madrid, en ambos equipos los ingleses son minoría tanto en jugadores como en el cuerpo técnico donde dirigen el alemán Kloop y el argentino Pochettino. Hoy viviremos la Final en Lisboa entre PSG de Francia y el Bayern de Alemania, siendo una final de mucho presupuesto gastado en los últimos años. Especialmente el conjunto parisino necesita ganar en el campo para demostrar que el derroche económico tiene sentido ganador. Es decir, ganar a cualquier precio.
En cualquier caso, en el conjunto azulgrana en 2019 únicamente son españoles Alba, Piqué, Roberto, Busquets y Aleñà, aunque el técnico también lo era. Igual uno los motivos de la pérdida de la identidad en el juego y en el dominio sea la disminución de jugadores españoles determinantes que en los últimos años han ido dejando el club: Valdés, Puyol, Pedro, Xavi, Iniesta… En verano de 2019 únicamente ficharon a Griezzman y a De Jong, y en enero de 2020 sustituyeron a Valverde por otro técnico que, sin duda, estaba claro que poco o nada podría aportar a un vestuario envejecido en edad y sin hambre competitiva.
Se avecinan unos meses intensos en el campo de la planificación deportiva, que debe ir acompasada de la buena planificación económica y financiera, máxime sintenemos en cuenta que existe una problemática de salud global que no permite tener claros escenarios competitivos como el calendario, si el público podrá acceder a los estadios, qué ocurrirá con los contratos publicitarios…
Esperemos que la pasión (en ocasiones obsesión) por entrenar y jugar, sea neutralizada por una buena planificación competitiva basada desde el prisma del buen asesoramiento.